21 feb. 2012

Nimio LI: veamos sangre salpicar por doquier en Spartacus

Me toca hablaros sobre una de las series que mas estoy disfrutando en esta temporada. Una serie que cuenta con la primera temporada, una precuela de ésta y actualmente están emitiendo la segunda temporada en USA, y que muchos llegamos a pensar (me incluyo entre esos muchos) que esta temporada decaería notablemente el nivel por la desgraciada muerte de su protagonista, Andy Whitfield.


Obviamente ésto trastocó los planes de Spartacus, y no seré yo quien vaya a quitarle importancia, es más que evidente que en las series vas cogiendo cariño a los personajes y cuando te 'matan' a uno de ellos llegas a cabrearte con los guionistas. En este caso, el que nos ha dejado era el actor que encarnaba al protagonista, pero como cantaba Freddy Mercury... the show must go on.

Spartacus comienza con los romanos capturando a nuestro protagonista, un tracio que es vendido a la casa de Batiatus para llegar a convertirse en uno de lo más grandes gladiadores de todos los tiempos. Todo esto ya da chicha suficiente, pero además encontraremos multitud de intrigas entre romanos con romanos, entre gladiadores con gladiadores, y como no entre gladiadores con romanos. Y paso de daros más detalles sobre la trama ya que merece ser disfrutada en su plenitud.


Tal vez debería haberlo dicho antes, Spartacus es una serie para mayores de edad en todos los sentidos. Así que, si tienes 10 años olvídate por el momento y ponte a ver cosas más suavecitas (¡¿POR QUE HAS LLEGADO A ESTE BLOG?!). Si hay dos cosas que destaquen en Spartacus son la violencia y el sexo. Ambos están muy presentes en todo momento para representarnos la Roma de estos años.

La luchas de gladiadores son simplemente brutales, sangrientas, y en ningún momento se escatima en la aparición de sangre, vísceras o miembros amputados. Por cierto, todo grabado con ese estilo '300' con fondos espectaculares, ralentizaciones en momentos puntuales e incluso ese colorido tan característico. Y en cuanto al sexo, más de lo mismo. Los cuerpos desnudos tanto de mujeres como de hombres son una tónica habitual y las escenas de sexo constantes a lo largo de los capítulos. Pero claro, así debía ser en la antigua Roma, ¿no?


Y como ya os he anticipado, en la segunda temporada el papel de Spartacus es desempeñado por Liam McIntyre y personalmente lo hace a la altura de las circunstancias. Sí, al principio te choca (igual que chocaba cuando en El Principe de BelAir cambiaron a la tia Vivian sin avisar) pero al cabo de unos minutos hasta le encuentras cierta semejanza con Whitfield. Y la serie se disfruta de igual manera que en su primera temporada, así que no seais exquisitos y animaros a verla.

La precuela también es genial, nos sitúa antes de la llegada de Spartacus a la casa de Batiatus y nos sirve para conocer aún más a personajes como Dottore o Ashur, sus motivaciones y sus inquietudes. Su pasado.


En resumen, una serie muy, muy buena que no parará de sorprenderte y que mezcla perfectamente esos momentos espectaculares de las peleas con otros de largas charlas interesantes entre todo tipo de personajes. Personajes por cierto, que desprende carisma en su gran mayoría. Y ojo, no tengas nada por seguro, porque en Spartacus no existen los inmortales, CUALQUIERA puede MORIR.

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