30 ago. 2011

Quinto Nimio: La Moscu asolada por una guerra nuclear de Metro 2033

Este nimio podría estar dedicado tanto a un libro como a un videojuego, ya que de Metro 2033 gozamos de las 2 versiones. Sin embargo, me centraré en su versión videojueguil ya que es el último juego que me he pasado, así que lo tengo más fresco aunque para situarnos mencionaré también la lectura del libro.


Metro 2033 es una novela de Dmitry Glukhovsky situada en Moscú. Tras una guerra nuclear, el hombre ha acabado con su propio ecosistema y tan solo quedan un puñado de supervivientes que huyeron hacia las lineas de metro en las que se han asentado. Pero obviamente, la vida bajo tierra no es nada fácil. Los supervivientes tienen que vivir  hacinados en muy poco espacio, sin apenas provisiones llegando a tratar a las ratas como un manjar, y sin apenas poder salir al exterior a buscar víveres puesto que además de la propia radiación se han desarrollado multitud de mutantes.

Y para más inri, en los últimos tiempos estos mutantes han comenzado a adentrarse en el metro donde disponen de una fuente de alimento fácil. Éste es el marco en el que comienza la historia. El protagonista de la misma sera Artyom un joven que ha crecido dentro de su estación, y que se verá obligado a comenzar un viaje por toda la linea del metro para buscar ayuda e intentar salvar su hogar y a la humanidad, ya que unos nuevos seres amenazan con acabar con los humanos.


Todo esto es parte del libro, pero nos vale para explicar el argumento del juego, ya que aunque  más adelante divergen en cierta medida, ambos siguen una linea argumental muy similar. Y la verdad es que la versión jugable es una más que digna adaptación de la obra escrita.

Gráficamente hablando es muy bueno, aún habiendo jugado a la versión de XBOX360 que es sensiblemente peor a la versión PC, donde el juego se luce de una manera espectacular. Aún así, en 360 queda muy bien. Cabe destacar la iluminación, que es muy importante en el desarrollo ya que muchas veces más nos valdrá permanecer en la oscuridad. Los personajes lucen muy bien aunque obviamente no llegan a las cotas del ya mencionado L.A. Noire.

Y también se ven muy bien los exteriores en las ocasiones en que tendremos que salir, mostrándonos una ciudad devastada en la que se puede incluso palpar la radiación en el aire.



En cuanto a sonido no es su gran fuerte, aunque probablemente sea por no disponer de sistemas de sonido 5.1 y jugar con el sonido de mi televisión. El gran fallo (que por cierto encuentro en otros videojuegos) es el ridículo nivel de volumen de las voces sobre los efectos sonoros y la música, que en muchas ocasiones hará que nos nos enteremos muy bien de lo que nos dicen. Voces por cierto en español y a un buen nivel.

La música cumple, y cabe destacar la que se escucha en las estaciones de metro, ya sea por algunas radios que aún funcionan, o la que sale de las guitarras que algunos supervivientes aún poseen y comparten en corros.


Jugablemente encuentro un par de puntos mejorables, y varios muy acertados. El mejorable son las partes de shooter. Un fallo muy importante ya que el juego es eso, un shooter, y la sensación de que el control no siempre es tan fiable como debería (en los COD por ejemplo no me pasa) no es nada buena. También se agradecería un poquito más de libertad a la hora de movernos para poder disfrutar del ambiente en las estaciones que tan bien se narra en el libro. Supongo que para la secuela lo mejorarán.

En las partes positivas está la sensación de angustia que consigue transmitir el juego, esa sensación casi de 'survival horror' y que hace que estemos siempre en guardia a la espera de que nos pase cualquier cosa. Y además añadiría los momentos en el exterior, donde tendremos que usar mascaras de gas para no morir por la radiación, y que solo nos durarán un tiempo, por lo que la sensación de angustia llega a ser incluso mayor que bajo tierra.


Por último también esta muy bien el uso de la munición. Esta es escasa como cabría suponer tras un apocalipsis, por lo que tendremos que cuidarla muy bien, maldiciendo cuando la hemos malgastado para matar a ciertos enemigos. Y para colmo, la munición se usa también como moneda de cambio, y llegar a una estación, pretender comprar algo  y ver que no te quedan balas no es nada agradable.

En resumen, Metro 2033 me parece un gran juego en el que las virtudes superan con mucho a las carencias y que debe ser jugado tanto por los amantes de los shooter como de los survival. Y si además, se ha leido el libro antes, la experiencia jugable es mucho mejor al empaparte mucho mejor de la historia. Tan solo nos queda esperar la salida de Metro: Last Light y hacer más amena la espera con la lectura Metro 2034.

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